Séville à l’Aube de L’Artisan Parfumeur

A mediados de 2012 un lanzamiento llamó poderosamente mi atención tanto por su nombre, su inspiración y las notas que prometía. Se trataba de Séville à l’Aube, creación del prolífico Bertrand Douchafour para L’Artisan Parfumeur. El nombre se traduce como “Sevilla al alba”. Siendo sevillano inmediatamente captó la atención, pero la historia iba aún más allá. El perfume fue creado por el señor Douchafour en colaboración con la periodista y bloguera sobre perfumes Denyse Beaulieu (de Grain de Musc). La inspiración de ámbos fue el recuerdo de una noche de romance de Denyse en la capital hispalense, durante una madrugá de Semana Santa, en la que comenzó un affair romántico con apuesto muchacho español, historia que plasmó en su libro The Perfume Lover.

Séville à l’aube se inspira en una de las más bellas noches de mi vida, en Sevilla durante la Semana Santa, bajo un naranjo en flor, envuelta por el incienso y los brazos de un chico español…

Denyse Beaulieu (citada en Now Smell This)

Denyse Beaulieu

Denyse Beaulieu presentando su libre The Perfume Lover (fuente theperfumemagazine.com)

La historia, sin duda, promete: el centro histórico de Sevilla con sus monumentales iglesias, la Catedral rodeada de naranjos, el Barrio de Santa Cruz, la Judería, el Alcázar. La mágica madrugá en plena primavera, el aroma a azahar y naranjo en el ambiente, el humo de los característicos inciensos de nuestras hermandades, una historia de amor, el calor de los cuerpos… Con todos estos elementos Bertrand Douchafour nos ofrece lo que define como un azahar oriental. ¿Qué nos hemos encontrado?


Ficha Técnica

Perfume: Sévilla à l’aube

Perfumista: Bertrand Douchafour

Bertrand Douchafour

Bertrand Douchafour

Lanzamiento: 2012

Notas:

Notas de salida: petitgrain, flor de olivo

Notas de corazón: azahar, cera de abeja, lavanda, tabaco, jazmín

Notas de base: benjuí, incienso

Disponibilidad: Eau de Parfum, 100ml


La fragancia

Séville à l'aube (presentación clásica)

Séville à l’aube (presentación clásica)

Seville-100ml

Séville à l’aube (presentación actual)

Séville à l’aube es un perfume que me ha causado sensaciones algo chocantes y voy a intentar hablar  de él, en primer lugar, como perfume, dejando para más tarde tratar el tema de la inspiración y la historia en torno al perfume.

Cuando lo aplicamos sobre la piel lo primero que nos encontramos el aroma anaranjado y algo verde del petitgrain, aceite esencial extraido de las hojas y ramas verdes de los naranjos amargos. Pronto hace presencia la nota de azahar que es la que probablemente me da más problemas. De inicio, cuando el petitgrain todavía está presente tiene un toque verde y fresco, pero rápidamente se torna excesivamente dulce para mi gusto. No sé si es culpa de la propia nota de azahar (no es la primera vez que me la encuentro tan cansinamente dulce) o es el impacto que tienen en ella otras notas, principalmente la cera de abeja, aunque me parece miel más que otra cosa, o el benjuí. La lavanda intenta aportar un tono verde y fresco, pero queda muy tapada por el azahar. He de reconocer, no obstante, que en algunas pruebas el azahar no se ha notado tan dulce y la lavanda se ha hecho más presente, supongo que se deberá a condiciones externas, por decir algo, pero la mayoría de las veces, el meloso azahar ha acabado dominando mis pruebas.

nazarenos

Incienso, naranjos y nazarenos (foto: desvandeaurora.com)

Séville à l’aube no huele mal, desde luego, es un olor alegre, primaveral, jugoso, simplemente es una interpretación del azahar que no me gusta y puede cansarme. No obstante, intento abstraerme de esto y valorar el perfume como tal. Me resulta curioso lo diferentes que son nuestros olfatos: mientras, en mi caso, el azahar dulce bañado en miel es completamente dominante mientras la lavanda lucha por tener algo de protagonismo, para el blog Kafkaesque (muy recomendable) el impacto de la lavanda es difícil de soportar y tapa todo lo demás.

A medida que pasan las horas el perfume se calma, el dulce azahar pierde fuerza y va ganando peso un ligero acorde de miel con algo de vainilla (probablemente el benjuí) y un toque de jazmín. Quizás esta sea la mejor parte del perfume, seguramente porque los elementos que me chirriaban un poco ya han perdido protagonismo. Este acorde nos lleva hasta la base del perfume en la que aparece un ligero incienso que sirve de mero acompañante de este acorde dulce con un leve trasfondo floral de azahar y jazmin y alguna transparentísima nota verde, probablemente un recuerdo de la lavanda o el petitgrain.

Ofrenda de azahar a la Macarena (madrugada-mañana Viernes Santo)

Ofrenda de azahar a la Macarena,madrugada-mañana Viernes Santo
(fuente sobreespana.com)

En resumen, un perfume sólido que no huele nada mal. Es alegre y, salvo algún elemento que encuentro molesto, está bien ejecutado. Para mí, el principal problema de Séville à l’aube viene de las expectativas que me había causado. No encuentro por ninguna parte esa noche mágica en la Semana Santa sevillana, ese amanecer bajo los naranjos, ese incienso, ese misticismo…

Por una parte, la nota de azahar no se parece a lo que aquí entendemos por azahar. He hecho hasta pruebas enseñando el perfume a varias personas de la capital: “huele bien, pero no me huele a azahar de Sevilla”. Ese era básicamente el comentario generalizado. Douchafour nos presenta un azahar suntuoso y algo caramelizado, con un toque casi gourmand, frente al que tenemos el placer de oler por aquí más fresco y verde.

Por otro lado, soy incapaz de obtener de este perfume ese aspecto humeante y esos acordes de incienso que he leído a otros blogueros o aficionados en fragrantica o basenotes, de hecho me quedo con ganas de más, un incienso más pronunciado quizás hubiera dado un giro agradable a los acontecimientos. Se anunciaba el uso de la cera de abejas para la representación aromática de la cera de los cirios. Sinceramente me cuesta verlo en este Séville à l’aube.

También he podido leer a TheCandyPerfumeBoy sobre la importancia de la lavanda en el perfume pues quiere evocar las popularísimas colonias de lavanda que usamos los españoles (esta afirmación es como poco, curiosa, o es que estamos hablando de hace muchos años, los tiempos de gloria de la Lavanda de Puig). Es curioso leer sobre que Douchafour ha usado una lavanda no usada hasta ahora (Lavanda Luisieri) para evocar esta presencia del caballero español perfumado con lavanda. Curioso, sobre todo, porque cuesta encontrar la lavanda en este perfume, está ahí, pero, al menos en mi opinión, no tiene protagonismo.

Agua de Lavanda de Puig

Agua de Lavanda de Puig

Sinceramente, no quiero que se me malinterprete. Estamos ante un buen perfume. Un buen perfume si lo valoramos por lo que es. Sévilla à l’aube es un bonito y alegre perfume floral, con un acorde de azahar dulce, casi caramelizado, con un puntito anaranjado de petitgrain y un poco de verde, proporcionado por una lavanda que intenta que el perfume no caiga en terrenos empalagosos, que seca a una base oriental en la que este azahar se funde con cera de abeja, el toque avainillado del bejuí y un muy ligero incienso. Valorando esto, nos encontramos ante un muy buen perfume. Un floral dulce y juguetón, con aires orientales y que queda perfectamente en las noches de primavera y verano

Ahora, si buscamos esa imagen que nos prometen, ese viaje olfativo a una primaveral noche de Semana Santa en Sevilla, con el incienso, las calles manchadas de cera, el aroma a lavanda de tu amante español, el aroma a azahar del Patio de los Naranjos… pues no. No funciona. Es pretender demasiado. El perfume no logra transmitir estas cosas, ni por separado ni en conjunto. No dudo que Douchafour y Beaulieu hayan puesto lo máximo de su parte para lanzar un buen perfume, pero es prácticamente imposible poner en liza tantas imágenes o sensaciones. No conozco un perfume tan complejo que logre dar protagonismo a tantos matices. Veo el esfuerzo que ponen algunos blogueros y analistas en explicar como Séville à l’aube logra mostrarnos todas estas facetas, todo lo que nos anuncia, pero siento disentir y afirmar que, aunque estemos ante un buen perfume, esta lejos de llevarnos en ese viaje olfativo que nos promete. Me consta que tanto Bertrand Douchafour como Denyse Beaulieu tienen muy buena relación personal con blogueros y periodistas del sector y que debe ser difícil dar una opinión objetiva. También estoy casi seguro que muchos no están familiarizados con esta ciudad y sus “famosos” aromas (he visto cada afirmación…) y que una buena presentación puede hacer volar sus imaginaciones.

El amanecer

Intentando ser lo más imparcial posible respecto al perfume, puedo decir que es buen perfume, con una aroma agradable, bien hecho, con buena persistencia incluso (cosa no habitual en L’Artisan Parfumeur). No obstante, no puedo valorar positivamente como han plasmado en el perfume la supuesta inspiración relacionada con Sevilla que lo ha motivado.

En resumen: ¿Azahar de Sevilla?, no. ¿Semana Santa?, no. ¿El aroma a incienso en las calles y caballeros perfumados con lavanda?, no. ¿El aroma de un paseo por Sevilla al amanecer?, no. ¿Es un buen perfume?, si, es un buen perfume, recomendable y unisex, aunque por su toque dulce tienda más a lo femenino, pero absolutamente llevable por un hombre que no tenga miedo a los florales.

Se me olvidaba, lo podéis encontrar a fantásticos precios en Fapex o Perfume’s Club.

1 comentario

  1. Muy buena reseña. Ha sido un gusto leerla.
    No he probado esta fragancia y no es la nota de azahar una de mis favoritas, pero tengo curiosidad por esta.
    De todas formas, este Seville á l’Aube lo tenía complicado con un sevillano como tu que tampoco es precisamente fan Duchafour. xD

Deja un comentario

Your email address will not be published.

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.