Patchouli Leaves de Montale – Análisis

Montale es una firma muy prolífica, acusada por lanzar al mercado demasiados perfumes, muchos de ellos bastante obviables. Aún así es una de mis firmas favoritas: muchos de sus lanzamientos son muy agradables y algunos, una minoría, obras destacables, con poca competencia en el rango de precios que tienen. Patchouli Leaves estaría dentro de esta pequeña selección de obras que sobresalen.

El otro día hablábamos del Patchouli de Mazzolari como un pachuli para todos los públicos. Patchouli Leaves sería un caso similar. Una interpretación que intenta devolver al candelero una nota vilipendiada durante mucho tiempo creando una obra en la que el pachuli es el protagonista, pero es acompañado por unos actores secundarios que pueden convencer al menos creyente.

Patchouli Leaves (imagen de Irini, via Parfumo.de)

Patchouli Leaves (imagen de Irini, via Parfumo.de)

Según la web de Montale, Patchouli Leaves se podría describir como una composición de preciosas hojas de pachuli maceradas durante dos años en el tronco de un roble, combinadas con vainilla, ambar y almizcle blanco, sobre una base de Cistus Ladanifer (ládano/jara).

En mi experiencia, Patchouli Leaves abre con una potente nota de pachuli, bastante raw, como si dice ahora, muy equilibrada mostrando muchos de los matices habituales: olor que mezcla lo verde con tierra humeda, toques de chocolate amargo, un poco de humo, aires mentolados y medicinales. En resumen, una de las mejores representaciones del pachuli en su estado más salvaje que podemos encontrar, más cercano a la esencia que a lo que llamamos “perfume”.

En pocos minutos el pachuli se va fundiendo con una mezcla de ámbar, ládano y vainilla que da a la composición un tono oscuro y licoroso. Un dulzor controlado y seco de un licor añejado en una vieja barrica de roble, con toques de toffee y un poco de humo.  A medida que avanza el secado la presencia del pachuli se va difuminando, y ese caracter ligeramente seco y ahumado retrocede en favor de un aroma cada vez más cremoso y redondeado. Al final, sobre nuestra piel queda un aroma a vainilla muy poco dulce, controlada por los aromas resinosos y secos del ámbar y la jara. El pachuli ya es sólo un recuerdo que encontramos si buscamos detenidamente

En resumen, nos encontramos con un pachuli muy realista que se asienta sobre una base de corte oriental-gourmand pero muy sería y madura. El dulzor es muy ajustado, con una textura resinosa muy elegante. Un perfume que puede encajar entre los que no sean fans del pachuli por su largo secado rico en ámbar y vainilla con el toque seco y polvoriento de la jara. Por el contrario, los amantes del pachuli pueden encontrar una salida espectacular con una base que no les convenza al perder el protagonismo el pachuli.

Nos encontramos, en cierto modo, con un caso similar al de Mazzolari. Un pachuli adornado con notas orientales y casi gourmand. Cremoso y dulce a la vez que serio y sofisticado. La principal diferencia que veo es que, en el caso de Montale, el pachuli es más salvaje, mientras que en el Mazzolari es más perfume. Igualmente en el secado comparten el aire licoroso y avainillado, pero en el Montale el tono general es más seco y austero, frente a la cremosidad y suavidad del Mazzolari. En la base de Patchouli Leaves domina más la vainilla y el ládano, en el Mazzolari domina más la mie. Al final elegir entre uno y otro es una cuestión muy personal. Yo me quedo con los dos.

Patchouli Leaves de Montale presenta una longevidad excepcional y una presencia notoria aunque ligera. Se estela es poco cargante, nada opaca. Su precio es de unos 80€ por 100ml, lo que en el niche a estas alturas es casi un regalo. Ciertamente unisex, pero con cierta tendencia masculina. Queda bien en cualquier momento o situación, casual o formal.

Mi valoración: 8 / 10

 

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