La Collection Muscs de Sylvaine Delacourte – Análisis

Sylvaine Delacourte, desde 2008 directora creativa de la mítica casa Guerlain, nos sorprendió hace unos meses con el anuncio de su nueva firma independiente. La señora Delacourte tiene en su haber el mérito de haber cargado con la responsabilidad creativa del, probablemente, legado histórico más importante de la perfumería. La primera mujer encargada de dirigir la legendaria firma francesa. Tal y como ella misma decía por aquel entonces “Hasta ahora, los perfumes de Guerlain habían sido creados para las mujeres, pero no por mujeres”, ella estaba ahí para cambiarlo.

Desde entonces trabajó codo con codo, principalmente, con el perfumista oficial de la firma, Thierry Wasser, siendo la responsable creativa de los últimos lanzamientos de Guerlain, incluyendo superventas como Insolence, Guerlain Homme o La Petite Robe Noire, o la colección exclusiva, incluyendo también la reformulación de muchos clásicos. Si bien algunas de estas creaciones han gozado de cierto éxito comercial, no es menos cierto que también han generado bastante controversia entre los aficionados al perfume y los muchos amantes de la casa Guerlain que acusaban a las más recientes creaciones de dejar atrás el espíritu y la calidad de los grandes clásicos buscando abaratar costes y ser más comerciales, así como se acusa a los responsables de haber destrozado obras como Mitsouko, L’Heure Bleue o Vol de Nuit con continuas reformulaciones.

Sylvaine Delacourte

He de reconocer que en los foros por los que me muevo siempre se ha culpado a Thierry Wasser cada vez que un nuevo lanzamiento o reformulación ha decepcionado a alguien. La verdad es que la figura de los directores creativos siempre está en un segundo plano en este mundillo, para lo bueno y para lo malo. Muchas veces no reciben el crédito merecido, pero también es verdad que esquivan bastante bien los palos y las críticas, que normalmente se lleva el perfumista. Un perfumista probablemente limitado y orientado por el director creativo de turno. En este caso he de reconocer que no estaba al tanto del papel de Sylvaine Delacourte, pero creo que ahora puedo decir con seguridad que no todo es culpa de Thierry Wasser.

La Collection Muscs: Dovana, Smeraldo, Lilylang, Helicriss y Florentina

Hace unos meses, la señora Delacourte anunció que sólo seguiría trabajando para Guerlain como asesora, mientras se dedicaba en plenitud a su firma, llamada, sencillamente Sylvaine Delacourte. Su presentación al mundo ha sido La Collection Muscs, cinco perfumes que, según la creadora, ofrecen cinco retratos de lo más distinto, elaborados a partir de almizcle blanco y materias primas preciosas, secretas y misteriosas (jo jo jo). Dovana, Smeraldo, Lilylang, Helicriss y Florentina, cinco personalidades asertivas y seductoras que le encantarán por su finura y complejidad.

Sinceramente, he de reconocer que no soy un fan del almizcle blanco (sobre todo cuando canta que es sintético o baratero, o cuando huele a jabón genérico). No tenía muchas esperanzas puesta en esta colección. Es decir, esperaba que no me maravillaran, pero siento decir (y espero que no se enfade nadie) que lo que me he encontrado es bastante peor de lo que me esperaba.

Kevin, colaborador de Now Smell This, lo expresa perfectamente en su review de Helicriss: nos encontramos ante cinco perfumes que pasados unos minutos, tras los acordes de salida, huelen exactamente igual. Los cinco acaban oliendo a una sobredosis de almizcle blanco, un olor suave, jabonoso y relativamente dulce. Un olor básico, muy básico. En realidad, uno de los males de la perfumería de nuestro tiempo. Una epidemia, ya que muchos perfumes actuales acaban en bases atiborradas de almizcle blanco, ingrediente genérico y, en muchos casos, barato donde los haya.

Cuando encargué el set de muestras (al menos era barato) esperaba que no todos me gustaran pues no soy fan de los almizcles. Pero desde luego me esperaba algo más. Mucho más. A pesar de lo que pueda decir la descripción oficial de cada uno de estos perfumes, lo que obtengo, como he dicho antes, es un acorde de salida que rápidamente evoluciona a un almizcle blanco. Y eso es todo. Algunos tienen salidas prometedoras, como Helicriss con una suave siempreviva quemada con matices especiados y cierto aire a regaliz. Lilylang, con una suave mezcla de cítricos, ylang y flores blancas. O Smeraldo, probablemente mi favorito, con una salida verde, jugosa, afrutada y muy fresca de cítricos, angélica y pera. Una salida que me encanta, pero que me frustra terriblemente cuando es ahogada por ese maremoto de almizcle blanco en cuestión de minutos.

No sé si la idea era colar unos interesantes acordes de salida (las salidas venden mucho en las perfumerías, ya se sabe) simplificando el perfume con una base de almizcle blanco, o si, sinceramente, se quería al almizcle blanco como absoluto protagonista. Sinceramente pienso que si la idea era la segunda no era necesario crear una colección de cinco perfumes, con uno hubiera bastado. Pasado un rato huelen todos exactamente igual. Y, he de decirlo, no me parece esto, ni mucho menos, un homenaje al almizcle blanco, o un estudio del almizcle blanco como materia prima, ni ninguna de esas historias que nos puedan contar. Existen fantásticos perfumes creados en torno al almizcle los aterciopelados Musk de Villoresi y el Musc de Mona di Orio. Florales como Le Musk de Daniel Josier o los Narciso Rodriguez for Her. Salvajes como Muscs Koublai Khan de Lutens, L’Ombre Fauve de Parfumerie Generale o Musc Tonkin de Parfums d’Empire. Orientales como Musc Ravageur de Frederic Malle o Musc Nomade de Annick Goutal. O frescos y limpios como White Musk de The Body Shop, el White Musk de Jovan o el Clair de Musc de Lutens. Todos ellos perfumes más que interesantes interpretaciones, como diría aquel, del tema almizcle.

Sinceramente, esta colección, en mi opinión, ni siquiera roza el aprobado. Cinco perfumes que acaban en una base exactamente igual, una base muy común que uno se puede encontrar, más o menos refinada, en perfumes mucho más baratos. Perfumes sin un gran rendimiento ni mucha presencia, que están ahí a volumen bajo sin aportar gran cosa. Perfumes que llegan a frustrar porque alguno cuenta con una salida prometedora.

Puede que mis comentarios puedan molestar a alguien (si, no estoy valorando los fantásticos packaging, etc.). Esperaba más de una persona con el currículo de Sylvaine Delacourte, sobre todo con la libertad creativa que te da tener tu propia marca. Reconozco que no soy fan de los almizcles, pero creo que pueden dar mucho más que lo que ofrece esta colección. No puedo entrar en mucha descripción de los perfumes porque aquí hay almizcle blanco y poco más. No es que huelan mal, es un olor que tiene sus fans, pero es muy poco para una marca niche de 135€ por frasco y de la que se espera cierta creatividad, algo distinto. Me parece difícil justificar una colección de cinco perfumes así. Se puede acabar oliendo parecido por mucho menos dinero.

Al menos las muestras no son caras (por 4€ te las ponen en casa). Os invito a que las probéis. Los aficionados a los almizcles blancos las disfrutarán, aunque estoy convencido de que fácilmente pueden recomendarme perfumes más interesantes.

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