Kingston Ferry de Olympic Orchids

Lo prometido es deuda y hoy seguimos descubriendo la linea de perfumes de Olympic Orchids. Cuando Ellen Covey fundó esta firma lo hizo con la intención de recrear el aroma de las diferentes orquídeas que ella misma cultivaba. Resultó que no se le daba nada mal, así que amplió su catálogo con una colección llamada “Scent of Place” (Esencias de lugares). Perfumes que evocan lugares del mundo que habían marcado a la doctora Covey. Uno de esos lugares está situado en la costa de Seattle, al noroeste de EEUU. Los alrededores del Ferry que conecta Edmond con Kingston y que han inspirado su Kingston Ferry.

Kingston Ferry, el aire de la costa noroeste.

Los alrededores del Ferry Kingston - Edmond

Los alrededores del Ferry Kingston – Edmond

Ellen Covey describe Kingston Ferry como la sensación de inhalar el aire de la costa mientras das un paseo por el muelle del ferry durante una mañana soleada cuando aún no se han despejado las nieblas que cubren las aguas. Muy bonito y hasta acertado.

Kingston Ferry es uno de esos perfumes que se podría clasificar como “acuático-marino”, pero bastante distinto a otros de este género. No estamos ante un Millésime Imperial de Creed, un Bvlgari Aqua o similar. Estamos ante un perfume complejo y que mezcla inteligentemente notas herbales, florales, amaderadas y resinosas para crear esa sensación melancólica de pasear una mañana gris por una costa norteña (si, aquí discrepo con Ellen Covey, no me parece un olor a día soleado, más bien gris, aunque también debemos entender que habla de la Costa Noroeste de EEUU). No hay rastro de notas cítricas, calone, dihidromircenol… ingredientes que tan omnipresentes se han hecho en los perfumes marinos, para mal en la mayoría de los casos.

El perfume sale con un acorde algo potente y chocante en el que notas herbales y aromáticas. Algas, estragón y lavanda se mezclan con un ingrediente o nota que no logro encajar. Es un aroma parecido al pachuli, algo oleoso. He leído a alguien comentar que le recuerda al aceite de motor. No llegaría yo a ese extremo, pero es cierto que durante unos minutos, hasta que el perfume se asienta, esa nota discordante se hace notar. Por suerte, esto sólo dura unos minutos. Las algas aportan ese típico aroma entre verde y marino. El estragón da ese toque entre anisado y salado tan carácterístico. De cerca, uno puede apreciar las llamadas “notas acuáticas”, pues da la sensación de que estás notas están empapadas de agua. Un efecto creativo y bien ejecutado.

La fragancia evoluciona con mucha calma hacía las notas amaderadas de su base. Notas florales aparecen muy de fondo. No logro identificarlas, es como una mezcla indefinida. Lo que si se nota es un ligero aroma a manzanilla, probablemente provocado por la camomila. Estos acordes aportan detalle y complejidad a un perfume que acabará dejándonos en la piel un aroma de madera humedecida por el agua salada y calentada por el sol, con matices salados y ligeramente ahumados. Una ligerísima mirra da un leve acabado resinoso a la base.

Kingston Ferry es, de nuevo, un gran ejemplo de perfume evocador, compuesto con inteligencia y bien ejecutado. La perfumista se propone capturar la esencia de un lugar, un momento, un recuerdo. Y lo logra.

Lamentablemente no todo es perfecto. Este análisis de matices he tenido que realizarlo esforzándome, acercando el perfume a mi nariz más de lo que debería. Es un perfume bastante tímido, con una proyección baja, lo que provoca que todos estos matices elaborados con maestría pasen desapercibidos a efectos prácticos. Una pena. Es un perfume íntimo, para el disfrute personal de quien quiera rememorar este tipo de escenarios, pero en un ambiente minimamente cargado pasa desapercibido.

Mi valoración: 6,5 / 10

Su escasa potencia lo limita y lastra su ejemplar ejecución. Un perfume muy bueno con mucha calidad en todos sus ingredientes, único y con personalidad, sin embargo poco útil para quien quiera sentir y disfrutar de sus perfumes debido a su escasa estela. De otra manera hubiera sido un perfume de sobresaliente.


Ficha Técnica

Perfumista: Ellen Covey

Lanzamiento: 2010

Notas: notas acuáticas, notas marinas, algas, estragón, lavanda, cedro, madera “a la deriva”, brezo, flores silvestres. rododendro, mirra.

Disponibilidad: 5ml, 15ml, 30ml Parfum

Olympic Orchids ofrece interesantes set de muestras en su página web.

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