Invictus, otro éxito de la factoría Paco Rabanne

La firma Paco Rabanne se ha especializado en los últimos años en sacar superventas de impacto, de estos que crean tendencia en la perfumería, tanto en aroma como imagen, marketing y todo lo que rodea al perfume. Invictus no es una excepción, su lanzamiento en 2013 causó impacto y desde entonces ha estado entre los más vendidos. Es digno de estudio, la gente en los despachos de Paco Rabanne tienen esa habilidad especial, que ya han demostrado con Black Xs, 1 Million, y ahora con Invictus, de crear un producto a todos los niveles en lo que lo más importante no es el aroma, que simplemente es un elemento más del conjunto.

Si analizamos Invictus o 1 Million nos encontramos con un producto que se genera en torno a una imagen, a una campaña de marketing y a una asociación de ideas. Si 1 Million nos mostraba oro, lujo y desenfreno, con un mundo lleno de posibilidades a tus pies, Invictus en su campaña pretende relacionar el perfume con imágenes de superioridad, victoria, competitividad, agresividad. Un frasco que parece un trofeo (aunque a mi me parece una urna funeraría para cenizas) El musculado modelo, Nick Youngquest (jugador de fútbol americano), elimina a sus rivales con un gesto de su mano, va muy sobrado, arrasando a través de un coliseo al ritmo de una popular canción, mientras dioses griegos lo temen y las delgadísimas musas lo admiran. Con un sexismo y una chulería casi insultante, el anuncio tiene claro el público objetivo, y, sinceramente, aunque duela decirlo, logra conquistarlos. Sumen a todo esto todo un esfuerzo de llenar las tiendas de carteles y fuerza de ventas que corren a recomendarte este perfume, a los chicos les dicen que las mujeres lo aman, a ellas le dicen lo bien que van a oler sus novios, amigos, hermanos, etc… con tan popular aroma.

Invictus con el modelo Nick Youngquest.

Invictus con el modelo Nick Youngquest.

Ya hemos dicho que Paco Rabanne sabe vender lo que hace, es todo un logro y sus perfumes, mejores o peores, acaban con un huequito en la historia de la perfumería simplemente por el éxito que tienen y por generar tendencia. Pero aquí nos gusta hablar de los aromas… ¿Qué nos da Invictus?


Ficha técnica

Lanzamiento: 2013

Perfumistas: Veronique Nyberg, Anne Flipo, Olivier Polge y Dominique Ropion.

Notas:

Notas de salida: pomelo, mandarina, notas marinas

Notas de corazón: laurel, jazmín

Notas de base: madera de gaiac, musgo de roble, pachuli, ámbar gris

Famila olfativa: acuático amaderado

Disponibilidad: Eau de Toilette 50ml, 100ml, acompañados de una colección de productos de baño y afeitado.


 La fragancia

Sinceramente, la fragancia, y debo reconocerlo, no me gusta nada, no me gusta su aroma. Invictus abre con un acorde cítrico-frutal, con una reconocible nota de pomelo y toques frutales indescriptibles, un dulzor sintético difícil de relacionar con algo real. Inmediatamente aparece el acorde marino-acuático. Este acorde marino no es como el que se usaba antiguamente en perfumes como Bvlgari Aqva, Acqua de Gio y otros del género. El acorde tiene ese punto amargo y algo “gaseoso” (no se cómo explicarlo mejor) que recuerda al estilo de los desodorantes, en los que la fragancia se mezcla con los gases. Es un acorde que no me agrada en absoluto pero que se ha puesto de moda, probablemente con este perfume, quién sabe, pero que reciéntemente aparece en muchas fragancias masculinas. El laurel, tampoco ayuda mucho, porque cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Simplemente da un aire mentolado a la mezcla.

Más tarde, en el corazón de la fragancia, aparecen las notas florales, pero de nuevo todo es “teoría”, las flores son irreconocibles, nos encontramos de nuevo un acorde, probablemente inflado a hedione (un aromaquímico extraído del jazmín que suele dar bastante brillo y radiancia a los perfumes). Este acorde floral indefinido mezcla con el acorde marino dulzón mentolado de salida para construir un aroma duradero y con bastante estela, algo que tendremos que agradecir al uso de aromaquímicos realmente tenaces, con mucha difusión y proyección.

En la base, una buena carga de almizcle con algo de pachuli (no logro apreciar ni musgo ni ámbar) alargan las notas de corazón durante unas buenas horas, haciéndose el aroma más y más indefinido con el paso de las horas.

Me imagino los despachos de Paco Rabanne, una reunión de directivos con el tremendo equipo de perfumistas decidiendo qué tipo de fragancia crear. Sinceramente, con nombres como Ropion, Polge o Flipo sobre la mesa, no me imagino cómo pueden llegar a realizar esta “creación”. Supongo que serán contratados no sólo por su capacidad para hacer buenos perfumes, si no porque saben construir aromas comerciales que deleitan al público objetivo señalado por los responsables de marketing de la empresa (actualmente un buen perfumista debe hacer ámbas cosas, buenos perfumes y perfumes que vendan). Han logrado un perfume juvenil con un aire sport que me recuerda a los vestuarios de un gimnasio o un campo de fútbol. Ideal para chavales que quieran estar un escaloncito por encima de los típicos Axe o Rexona que tanto éxito tienen últimamente.

Invictus presenta buena duración, buena estela y treméndamente popular, con muchos imitadores. El precio es asequible, al menos. Yo invito a que lo probéis y juzguéis, muchas veces los aficionados a los perfumes buscamos ese “algo más” que las fragancias comerciales no suelen tener actualmente y podemos resultar excesivamente críticos, pero tengo que ser honesto y, por compararlo con algo de la misma firma, me parece bastante peor ejecutado que 1 Million.

Paco Rabanne Invictus eau de toilette para hombre 100 ml

2 comentarios

    • CardaGiorgio on 24 abril, 2016 at 3:59 pm
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    “Indefinición” es la palabra que mejor describe el olor de Invictus. Se puede buscar un olor que tenga diferentes matices (un poco gourmand, un poco aromático, un poco especiado, etc.), pero Invictus da la sensación de haber sido dividido en varias partes, una por perfumista, y creada cada una de ellas sin tener en cuenta a las demás. Por otro lado, concuerdo también con que la percepción general del olor es desagradablemente sintética.

    Una campaña de marketing menos agresiva hubiera hecho pasar a este perfume sin pena ni gloria por las estanterías de las perfumerías. Con esto se entiende que la inversión en producto sea la tercera parte que la que se hace en marketing. Ropion o Polge son grandes nombres en esta industria, pero no creo que el mérito del éxito de Invictus sea suyo, y esto deberían tomárselo casi como un halago.

    • Postumo on 25 abril, 2016 at 10:15 pm
    • Responder

    Bueno, ya sabes, aunque el éxito de este perfume venga del marketing yo creo que esos tipos saben hacer perfumes para el público objetivo. Sea como fuere, conozco mucha gente que me ha dicho “¿Invictus? Huele bien.” Con un consenso que Ropion no ha conseguido ni con Carnal Flower (fuera de los círculos habituales). Saben conectar con las tendencias y supongo que, por eso, se les llama para hacer estas fragancias. Son perfumistas que han demostrado que saben hacer grandes perfumes y uno se pregunta cómo es posible que saquen esto… pero lo sacan porque saben, porque saben por dónde tienen que tirar para que venda, lo saben alinear al marketing, supongo que saben adelantarse en ese sentido. Si te fijas parece un congreso de perfumistas, nada más y nada menos que cuatro y con nombre, yo no creo que estos se hayan puesto a elaborar nada, simplemente habran currado un breifing para el más currito de los cuatro, u otro, y le han dicho qué acordes usar porque “van a ser la bomba”.

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