Caron pour un Homme Sport – Review

Si existe una casa legendaria en la perfumería no es otra que Caron, fundada en 1904 por Ernest Daltroff. Bajo su marca fueron lanzados algunos de los perfumes más icónicos del siglo XX, como los femeninos Narcisse Noir (1911), N’aimez Que Moi (1916), Nuit de Noel (1922), Bellodgia (1927), Tabac Blond (1919) o los masculinos Caron Pour Un Homme (1934), Yatagan (1976) o Le 3º Homme (1985). Una firma que quizás no sea popular en la actualidad pero que competía abiertamente con históricas como Chanel o Guerlain y que, hay que reconocerle, mantiene en producción casí la totalidad de sus lanzamientos históricos. Como cualquier marca que se quiera mantener “viva”, Caron, en lugar de seguir viviendo de sus clásicos, ha seguido lanzando perfumes, con más fallos que aciertos, intentando hacerse un hueco en el mercado actual. No ha terminado de lograrlo, pero la marca está lejos de estar acabada.

Boutique de Caron en Paris

Boutique de Caron (pulsar para vista en primera persona)

A pesar de esta, aparente, falta de popularidad actual, Caron sigue siendo una de las marcas más queridas y respetadas en la perfumería, y su boutiques de Paris, con sus famosas “fuentes” de perfume, es todo en deleite para los amantes de la perfumería. Tradición, lujo, exclusividad y toda una experiencia sensorial es lo que nos ofrecen.

Quizás no el mejor, pero el más icónico perfume masculino de la casa es Caron Pour Un Homme, lanzado en 1934, creado por Ernest Daltroff, con una composición sencilla de lavanda, vainilla y almizcle, algo poco habitual para la época, la vainilla no era habitual en los perfumes masculinos. Un perfume ideal para todo tipo de uso, suave pero duradero, y que ha sido una fragancia de referencia hasta hoy. Richard Fraysse, perfumista de la casa, ha compuesto una fragancia que, sin duda, pretende acercar la marca a un mayor espectro de consumidores, creando una versión moderna y fresca del mítico Caron Pour Un Homme, desarrollando una nueva versión bajo el “temible” sobrenombre de Sport, un término que a muchos de nosotros nos da escalofríos cuando lo vemos al lado de algún perfume histórico.

Con cierto temor me acerco a la muestra de Caron Pour Un Homme Sport


Ficha técnica

Perfumista: Richard Fraysse

Lanzamiento: 2015

Notas:

Notas de salida: mezcla de cítricos, pomelo, mandarina italiana, verbena (hierbaluisa), lavanda

Notas de corazón: jengibre, nuez moscada, cedro de Virginia

Notas de base: benjui, haba tonka, almizcle blanco, ámbar gris

Familia: cítrico aromático

Disponibilidad: Eau de toilette, 125ml


La fragancia

La fragancia abre con un golpe de cítricos algo dulcificados y con una fuerte carga de lavanda, la nota clave en el clásico Caron Pour Un Homme. Aquí esta nota es mucho menos verde y agresiva, el toque de estos cítricos algo dulces ejerce un contrapeso importante. La lavanda no será aquí un problema para los que no disfruten de esta nota, tan marcada en la versión original. La mezcla es curiosa y muy original. Es también fresca, como si mezclaras cítricos, lavanda y un toque de azucar, mezclando todo en un vaso con hielo. Podríamos invertarnos un cóctel así, quizás iría bien con alguna ginebra…Un acorde muy a juego con el color escarchado del frasco.

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A medida que la fragancia avanza se pierde este toque frio y efervescente. La fragancia toma algo de cuerpo con la presencia de maderas y especias frescas. No distingo concretamente la prometida nuez moscada, pero el frescor picante del jengibre si se hace evidente. La base sustituye el cálido combo vainilla/almizcle del original por una mezcla más ligera (en “textura”, no en rendimiento). Haba tonka y benjuí dan cierto dulzor, más transparente y menos denso que la vainilla original. A pesar de estos ingredientes, la base mantiene cierto frescor, con un muy ligero toque marino (¿ámbar gris?), y logra agarrar muy bien los acordes iniciales del perfume. Creo que esto es uno de los mayores logros de esta Caron Pour Un Homme Sport, y es que quizás sea algo lineal, pero consigue alargar las notas iniciales hasta el secado del perfume.

El almizcle blanco me chirría un poco, todo no iba a ser perfecto, pero no afecta a la deliciosa fragancia. El haba tonka acaba cogiendo bastante protagonismo en el secado, puede ahuyentar a quien no disfrute este ingrediente, pero para mí tiene sentido en el conjunto de la mezcla. No estamos ante una bomba de haba tonka sin sentido, aquí es perfectamente coherente con las notas altas y medias de un perfume que, no lo olvidemos, pretende ser “sport”. La base aporta longevidad manteniendo el carácter de la fragancia intacto en una evolución muy natural, sin sobresaltos.

No considero que estemos ante una fragancia “sport” al uso. Hay cierto dulzor refrescante en toda la vida de la fragancia de lo más interesante. El frío de la lavanda se mezcla con un cítricos algo azucarados (me recuerdan a la nota de salida de Xerjoff Lira, sólo que en este caso el resultado es fresco en lugar de cálido).

Considerando el tipo de fragancia, Caron Pour Un Homme Sport tiene rendimiento es más que aceptable aguantando unas cuantas horas dejándose oler. Me rinde mucho más que Caron Pour un Homme (que nunca fue diseñada para ser un martillo, la verdad)


Recomendación de uso

Estamos ante una peculiar fragancia “sport”. Es fresca, pero no del todo, tiene cierto cuerpo, y el dulzor puede ser demasiado para algunos. Lo que si veo es que es perfectamente juvenil en comparación con la original, que era bastante madura. De hecho podría pasar, perfectamente, por un lanzamiento orientado al público juvenil, aunque con más clase y algo más original que los que salen al mercado últimamente.

Pienso que se puede usar en todo momento, es relajada, placentera y huele realmente bien. Tiene suficiente cuerpo para ser usada en ocasiones. Las noches de primavera y verano pueden ser un escenario fantástico para ella. No quizás un calor extremo, con el que su carácter dulce puede sufrir.


Reflexión final

Sinceramente, tras Yuzu Man, me esperaba lo peor: otro lanzamiento sport de frescor sintético, montones de calone, dihidromircenol, norlimbanol y todas esas porquerías que hacen que los perfumes huelan a desodorante.

Toda una sorpresa, me encuentro un perfume con una salida bastante original, un uso de los cítricos y la lavanda de lo más curioso, con un efecto dulce y frio a la vez. Un secado coherente que logra alargar las notas de salida, la lavanda parece no irse nunca del todo, el haba tonka la sujeta perfectamente con su caracter entre dulce y empolvado. Los ingredientes son nítidos y si no son de calidad lo parecen, que ya es algo. Es verdad que el secado se hace algo más “genérico” por la fuerte presencia de tonka y almizcle blanco, pero en todo momento es agradable.

De calidad, muy usable, rendimiento decente, inspirada en todo un clásico. No si se debe a esperarme un batacazo o que de verdad merece la pena, pero me ha gustado mucho. Un lanzamiento que no se si se convertirá en digno del legado de Caron, pero que sin duda me ha gustado mucho, entrará en mi colección y, si fuera de una marca más popular, creo que sería todo un éxito de ventas sin necesidar de oler como… bueno, como ya sabemos…(CK2, Bleu, Sauvage…)

Mi valoración:        4ticks

6 comentarios

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    • Drk. on 16 febrero, 2016 at 6:58 pm
    • Responder

    Muy buena review.
    Tengo muchas ganas de pobarla.

    • Albert Ridao Sáez on 16 febrero, 2016 at 7:43 pm
    • Responder

    para los qué no lo sepáis,os voy a contar como se le ocurrió a Ernest Daltroff,poner caron a su marca de perfumes.
    resulta que por los alrededores del año 1904,Ernest Daltroff era un joven perfumista que quería fundar su propia casa de perfumes y no sabía que nombre ponerle,el hombre daba cada dia un paseo por la rue rossini de París y le llamo la atención una merceria-perfumería de nombre caron y que era propietaria Anne-Marie Caron,Ernest Daltroff se enamoró del nombre y después de muchos días paseando por delante de la perfumería,se armó de valor y entro a la perfumería y le preguntó a la propietaria si le quería vender el nombre a cambió de unos francos,la propietaria sorprendida de que le ofrecieran dinero por el nombre,le contestó que sí.

    • ÓscarSH on 16 febrero, 2016 at 8:17 pm
    • Responder

    Buena review Postumillo. Habrá que probarla. Aunque no me llama mucho de todas formas.

  1. Si Albert, buscando un poco de historia he leido también algo de eso. Ernest no era siquiera perfumista de formación, pero tenía buena nariz y mucha pasión por lo visto. Quién lo diria, ha hecho creaciones realmente importantes.

    • Albin on 18 febrero, 2016 at 1:58 am
    • Responder

    Me llama la atención, lo buscaré.

    • Roberto on 23 julio, 2016 at 9:45 pm
    • Responder

    Fantástico perfume POUR UN HOMME SPORT.

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