Angel Muse de Thierry Mugler – Análisis

Las creaciones de la firma Thierry Mugler son, sin duda, algunas de las más sólidas dentro del mercado designer. Desde el lanzamiento de su controvertido Angel, Mugler ha construido una colección en base a pocos lanzamientos muy significativos, tras los cuales ha venido una larga lista de flankers y ediciones limitadas. Hoy quiero hablaros de Angel Muse, uno de los últimos flankers del buque insignia de la casa, una versión modernizada y rejuvenecida del aquel bombástico Angel que sacudió los 90 y que, a día de hoy, sigue dando mucha guerra.

Quentin Bisch, perfumista de Angel Muse, lo define como un vetiver gourmand. Yo no diría tanto, pues el Angel original, que ya era un gourmand, es perfectamente reconocible en esta obra. Al fin y al cabo estamos hablando de un flanker, así que encontrar una obra completamente distinta al original no era mi expectativa. Además, ¿por qué iba a serlo?, Angel es un perfume magnífico.

Sobre la piel, Angel Muse abre con un jugoso cóctel de frutos rojos y pomelo, con una buena dosis de pimienta rosa. Pronto aparece ese pachuli dulce tan reconocible del Angel original, aunque más suave y limpio, exento de la agresividad del original, y más cercano al de la más reciente versión EDT de Angel. Es en el corazón de la fragancia donde los aspectos más gourmand toman el protagonismo. Un acorde de crema batida, avellanas y vainilla, que a más de uno le ha recordado a Nutella, domina gran parte de la vida del perfume. La dulzura de la composición está aquí mucho más controlada, sobre todo si la comparamos con la bomba de caramelo y algodón de azucar del original. Los niveles de azúcar nunca se disparan, quedando la composición cremosa y deliciosa, pero elegante y sofisticada.

El secado del perfume es bastante lineal a partir de aquí. Durante horas nos deja sobre la piel ese aroma a nutella compuesto con la vainilla, la crema de avellanas y toques de cacao amargo aquí y allá. El pachuli que encontramos al principio sigue presente, aunque menos protagonista, mientras en el fondo se pueden apreciar leves toques de un vetiver muy suave y ligeramente sucio (de aquí que no comparta esto de gourmand vetiver). El secado es cálido, avainillado y cremoso, muy refinado. Despues de muchas horas queda sobre nuestra piel un leve aroma a crema de cacao y vainilla de lo más exquisito.

Angel Muse presenta una muy buena duración y una estela que se hace notar aunque comedida, muy lejos de la densidad y potencia del Angel original. Es un perfume femenino que perfectamente podría usar cualquier hombre acostumbrado a perfumes gourmand.

De Thierry Mugler siempre nos podemos esperar buenas cosas, y este perfume es otro acierto. Distintivo, original y atrevido para satisfacer a los más exigentes aficionados, pero siendo capaz de atraer y agradar al público más casual. Para mí, uno de los mejores lanzamientos de los últimos años, a añoz luz de los horribles gourmands y fruitichulis que abundan en las estanterías de los centros comerciales y tufan sin misericordias nuestro entorno (ejem, La Vie est Belle, ejem, Poison Girl…). Me costaría usar Angel debido a lo popular y reconocible que es. Me gustaría tener Angel Liqueur de Parfum (tengo suerte de tener Alien Liqueur, review coming soon) pero no lo encuentro. Angel Muse está a medio camino entre ambos y me conquistó a primera olida, así que de cabeza a la colección. Totalmente recomendable.

Mi valoración: 8,5 / 10

1 comentario

    • Gladys Leiva on 8 marzo, 2018 at 8:32 pm
    • Responder

    Me enamoré de Ángel, pero en mi ciudad nunca lo encuentro, viaje a Santiago y tampoco estaba , pero me mostraron en nuevo ángel museo, me encantó, exquisito, adicta a él desde ahora, llevo tanto tiempo usando Ángel que ya mis amistades conocen mi característico aroma , y es genial que te digan en la calle, uyyyyy que rico hueles, me encantas!!!!!

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