Prada – Infusion d’Iris Cedre

 

Desde siempre, he sido aficionado y defensor de perfumes livianos y etéreos, véase el caso de Eau d’Hadrien o Duel de Annick Goutal, por ejemplo. Digo esto para sentar ese precedente, ya que en este Infusion d’Iris Cedre de Prada me he encontrado con uno de los perfumes con menos cuerpo, de todos los que he probado.

Respecto al olor de Infusion d’Iris Cedre, estamos ante un perfume que declara iris, incienso, madera de cedro y nerolí de Túnez, nada más y nada menos…  Si nos esforzamos y le ponemos un poco de imaginación es eso básicamente lo que nos vamos a encontrar. El resultado final es una especia de jabón de manos, ligeramente perfumado, que quizás nos va a proporcionar esa idea de olor a “limpio”, de escasísima definición, y la sensación, por lo menos en mi caso, de no estar perfumados.

El perfume no me huele forzado ni artificial, pero también pienso que es posible que muchas firmas se estén escondiendo en estos “grosores” tan livianos, para disimular falta de calidad o cantidad en los elementos del perfume. De todas formas, el olor conseguido me ha parecido mas bien soso, o de escaso interés.

La fragancia se presenta como un eau de parfum, término que perdió totalmente su significado hace ya bastante tiempo. Realmente, parece que estamos ante una clásica agua de colonia.

En definitiva, nos encontramos ante una obra de la nueva era. Una era en la que las multinacionales de cosméticos han absorbido todas las marcas de prestigio para explotarlas y fundirlas sin límite. Una era en la que lo más importante es la publicidad, ya que el producto en sí mismo es igual a todos los demás. La era de los amigos que no se conocen, la del sexo virtual o la de los perfumes que no huelen, que es donde encaja este Infusion d’Iris Cedre ¿quizás en el concepto de anti-perfume?

Mi valoración: 4/10

1 comentario

  1. Por las notas que contiene y la marca, me imagino que debe ser muy parecido a una fragancia de la cual soy fan: Prada L’Homme, que también se basa principalmente en el iris, y huele más que nada a jabón. Ahora bien, el cedro es la parte novedosa, esta madera suele ser bastante aromática, por eso me pierdo un poco en imaginarme como puede ser tan suave, tal como la describes, definitivamente intentaré probarla la próxima vez que vaya a la perfumería.

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